Tuesday, June 5, 2012

Sabado 09 de junio 2012


LOS FRUTOS DEL CRISTIANO

LECTURA: JUAN  15:1-6
1             Yo soy la vid (1) verdadera, y mi padre es el labrador.
2             Todo pámpano (2) que en mi no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará,  para que lleve más fruto.
3             Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.
4             Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, sino permanece en la vid, así tampoco vosotros, sino permanecéis en mí.
5             Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
6             El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.
  
VERDAD CENTRAL:
Solo teniendo una relación personal con Cristo
podremos producir 
los frutos de un cristiano.


INTRODUCCION
Una de las enseñanzas más claras  que Jesús dio a sus discípulos es aquella que establece que el árbol por su fruto se conoce. Cada árbol da su fruto de acuerdo a su naturaleza y, de la misma manera, las personas se comportan de acuerdo a su naturaleza. El que es hijo del mundo se comporta como tal y el que es hijo de Dios se comporta de manera que no queda duda de que en verdad ha tenido un encuentro con el Salvador. El asunto sobre si somos o no somos hijos de Dios, entonces, viene a resumirse en el hecho de los frutos que estamos dando. No son tan importantes nuestras opiniones, nuestras palabras o ideas religiosas; tampoco el lugar donde rendimos culto o la iglesia donde tenemos nuestra membresía. Lo que verdaderamente importa es el tipo de frutos que estamos dando. En definitiva, de esto dependerá si somos o no somos de Dios. Que el pasaje que hoy consideraremos nos sirva para hacer un examen honesto de nuestra situación ante Dios.

1.     LA  VOLUNTAD DE DIOS
ES
QUE DEMOS LOS FRUTOS DEL CRISTIANO.
(3) En nuestra lectura bíblica de hoy encontramos  una parábola que el Señor conto sobre un labrador y su vid. El labrador es Dios mismo y los creyentes son los pámpanos o las ramas que han de dar fruto. Con el fin de que la vid produzca una mejor cosecha vemos el labrador trabajando en la limpieza de su planta.
“Todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto” (verso 2).
Así como el agricultor se empeña en que sus siembras lleven mucho fruto, igualmente, Dios se ha tomado como tarea el ayudarnos a dar los frutos que corresponden a un hijo de luz. El nos limpia con su palabra, nos da su Espíritu Santo, nos abona con su gracia al asistir a la congregación cristiana y nos riega con la predicación. Todas aquellas cosas necesarias para una vida llena de frutos  Dios nos las ha puesto a disposición. De manera, que si nos llevamos el fruto del arrepentimiento y de la fe, no tendremos ninguna excusa para justificarnos en el día final.

2.     SOLAMENTE CONSERVANDO LA COMUNION CON CRISTO
PODREMOS LLEVAR FRUTOS
Así como es imposible la rama lleve frutos si se separa del tronco, tampoco una persona puede comportarse como un cristiano sin tener comunión con Jesús.
(4) “Permaneced en mi, y yo en vosotros.
Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo,
si no permanece en la vid, así tampoco vosotros,
si no permanecéis en mi” (v. 4).
Este es el error grande que han cometido muchas personas cuando tratan de comportarse como cristianos sin entregarse a Cristo. Pronto ellos se desaniman pensando que no es posible cumplir con la Palabra de Dios. Pero, el verdadero problema de estas personas es que no han comprendido que no podrán dar frutos de cristianos hasta que no sean injertados en Cristo. Dios no pide que el hombre se comporte como un cristiano para después entregarse a Cristo. Por el contrario, Dios pide que el hombre se una a Cristo por medio del arrepentimiento para después llevar los frutos que él demanda. Claramente dijo el Señor:
“Separados de mi nada podéis hacer” (verso 5).

3.     SI NO PRODUCIMOS LOS FRUTOS QUE DIOS DEMANDA
TENDREMOS UN FINAL DESASTROSOS.
Jesús dijo acerca de los que no llevan frutos de cristianos:
“Será echado fuera como mal pámpano,
y se secará; y los recogen,
y los echan en el fuego y arden” (verso 6).

Esta solemne advertencia nos alerta para que nuestra unión con Cristo no sea solo aparente, pues en tal caso, nuestra final será arden como ramas que no dieron fruto. (5) La única evidencia que podemos tener que somos hijos de Dios es que produzcamos los frutos del reino. Este es un asunto demasiado serio como para no pensar en ello. El rio del tiempo va arrastrándonos hacia el mar de la eternidad en una carrera que es imposible detener, ¿estamos preparados para el día de la decisión? No nos conformemos con una simple apariencia religiosa no nos cansemos hasta que estemos seguros de estar produciendo los frutos dignos de arrepentimiento que Cristo demanda.

APLICACIÓN
Solamente hay una evidencia cierta sobre nuestra identidad espiritual y esa es los frutos de cristianos. En el día final no importa´ si fuimos simpatizantes del evangelio, si nos agradaba escuchar las predicaciones o si aceptábamos las invitaciones para ir en la iglesia; lo decisivo  será nuestro fruto, todo lo demás es hojarasca que será quemada.




AYUDA  DE APOYO
1.-       VID:
            Planta trepadora originaria de Asia, cuyo fruto es la uva.
2.-       PAMPANO:
Vastago de la vid, largo, delgado, flexible y nudoso de donde brotan las hojas y los racimos de uvas

3.-       FRUTO ESPIRITUAL:         

Salmos 92:13-14

Reina-Valera 1960 (RVR1960)
13 Plantados en la casa de Jehová,
En los atrios de nuestro Dios florecerán.
14 Aun en la vejez fructificarán;
Estarán vigorosos y verdes,

Colosenses 1:10

Reina-Valera 1960 (RVR1960)
10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;

4.-          PERMANECIENDO EN CRISTO

1 Juan 2:6

Reina-Valera 1960 (RVR1960)
El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.

1 Juan 2:28

Reina-Valera 1960 (RVR1960)
28 Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados.


5.-          INFRUCTUOSIDAD

Juicio divino contra la falta de frutos.

Mateo 3:10

Reina-Valera 1960 (RVR1960)
10 Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles;
por tanto,
todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.

La Mundanalidad es una falta de frutos:

Mateo 13:22

22 El que fue sembrado entre espinos,
éste es el que oye la palabra,
pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra,
y se hace infructuosa.

Resulta en la decepcion del amo

Lucas 13:6

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Parábola de la higuera estéril
Dijo también esta parábola:
Tenía un hombre una higuera plantada en su viña,
y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló.


Fracaso en invertir los recursos de la vida:

Lucas 19:20

Reina-Valera 1960 (RVR1960)
20 Vino otro, diciendo:
Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo;


Termina en el rechazo final

Hebreos 6:8

pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, 
está próxima a ser maldecida, 
y su fin es el ser quemada.

Monday, May 28, 2012

SABADO 02 DE JUNIO 2,012


LAS CARACTERISTICAS DEL CRISTIANO

LECTURA: JUAN 14:21-26 
21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama,      será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.
22 Le dijo Judas (no el Iscariote): (1) Señor, ¿Cómo es que  te manifestarás a nosotros, y no al mundo?
23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.
24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.
25 Os he dicho estas cosas estando con vosotros.
26 Mas el consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

VERDAD CENTRAL:
El cristiano se reconoce por las características que el Señor dijo que tendría.                             

                                                                 INTRODUCCION
Vivimos en mundo de confusión religiosa.
En este estado de cosas es muy frecuente encontrar personas que se hacen llamar a sí mismas cristianas.
Ellas dicen creen en Dios y se nombran seguidoras de Jesucristo.
Pero, muchas veces sus conductas no son las de un cristiano su actitud produce todavía más confusión.
En este asunto de reconocer quien es un verdadero cristiano, no debemos perdernos tratando de adivinar.
Jesús estableció aquellas cualidades por medio de las cuales se reconocería fácilmente quien es un verdadero creyente.
No es cuestión, pues, de decir que uno cree en Dios sino de manifestar en la vida aquellas cualidades que Cristo mencionó.
Por supuesto, más importante que saber si nuestros conocidos son cristianos es el hecho de saber si nosotros mismos somos creyentes.
La única manera de saberlo es estudiando las cualidades de las que Cristo habló y, luego comparar nuestras vidas con esa regla.
1-El cristiano guarda la palabra de Dios.
En la decisión de saber si una persona es cristiana o no, lo primero que cuenta es la actitud que observa hacia la palabra de Dios.
Jesús dijo: “El que tiene mis mandamientos,  (2)  y los guarda, ese es el que me ama” (v.21).
Estas palabras de Señor son tan claras que no necesitan ninguna  explicación.
Por ellas se puede comprender fácilmente que ser un cristiano autentico es un  asunto en actuar en concordancia con la palabra de Dios.
Si vivimos de acuerdo a lo que la biblia enseña, entonces, somos hijos de Dios; pero, si vivimos de una manera que a Dios no le agrada, entonces no somos hijos de Dios por muy religiosos seamos.
El verdadero creyente ha renunciado a vivir de acuerdo a sus propios criterios, ha dejado de lado sus opiniones personales y ha recibido la palabra de Dios como la guía rectora de  todos sus hechos y  palabras.
El amar a Dios no es cuestión de ideas románticas sino es algo tan práctico como poner por obra la palabra de Dios.
El asunto esencial, entonces, es preguntarnos si estamos viviendo conforme  la palabra de Dios. (3)                                                                                                                                 
2-El cristiano tiene las manifestaciones de Dios.
 Otra de las grandes cualidades del hijo de Dios es que goza de un favor especial del Señor en cuanto a manifestaciones de gracia.
Jesús dijo: “el que me ama será amado de mi Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él” (V.21).
Es natural que todo padre demuestre afecto por sus hijos, Dios como Padre de los cristianos también  se agrada de manifestar su amor por los que son suyos.
Estas manifestaciones de Dios son muy variadas y frecuentes, desde la experiencia inicial del nuevo nacimiento, pasando por la seguridad del perdón de pecados, el testimonio del Espíritu, las respuestas a la oración, el bautismo del Espíritu Santo, los dones, hasta la culminación que desembocará en nuestra glorificación.
Todas estas experiencias son las que hacen la vida cristiana deleitable y llena de la seguridad de que somos hijos de Dios.                                                                                
3-El cristiano es enseñado por el Espíritu Santo.
Tal como el Señor prometió, el creyente es una persona que no ha sido dejado huérfana. Cristo aseguró que el Espíritu Santo vendría para consolarnos.
Además, el Señor prometió:
“El Espíritu Santo… os enseñará, y os recordará todo lo que os he dicho” (VERSO 26).
La vida cristiana no puede ser vivida tan sólo como resultado de iniciativa personal, los enemigos del cristiano son demasiado poderosos como para que los pueda vencer por sí sólo; por esa razón, no ha enviado el ayudador, el Espíritu Santo.
Tan necesaria es la participación del Espíritu en la vida del creyente que su ayuda se viene a convertir en otras cualidades por las que podemos reconocer a un verdadero hijo de Dios. (4)
El creyente autentico tiene la ayuda diaria del Espíritu Santo, el cual, le guía, le consuela, le ayuda a orar, le santifica, le redarguye y le recuerda las enseñanzas del Señor Jesús. ¿Tenemos nosotros esa maravillosa colaboración del Espíritu Santo en nuestras vidas?

APLICACIÓN
¿Obedecemos la palabra de Dios? (5)
¿La conocemos?
¿Se nos manifiesta Dios? 
¿Le sentimos en nuestras vidas?
¿Tenemos al Espíritu Santo por maestro? (6)
¿Recordamos las palabras que Jesús habló?
La única manera de tener seguridad de que somos verdaderos hijos de Dios es respondiendo afirmativamente a todas estas preguntas. 

AYUDA DE APOYO

1)    Judas o Leveo Tadeo, hermano del apóstol Jacobo:
Mateo: 10:3  Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, 
Marcos: 3:18  A Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananista,
Lucas: 6:16 Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor.                                          
2)  Mandatos de Cristo:
Mt. 28:20,           enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Jn. 13:34,     Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.
Jn. 14:21,        El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.
Hch. 10:42    Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos.               
3) Palabra de Cristo acerca de la obediencia:
Mt. 7:24,          Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.
Mt.12:50,      Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.
Jn. 7:17,           El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta.
Jn. 14:23,     Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.           
                                                         
4) El Espiritu Santo
Permanece para siempre:
16        Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
17        El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros e conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.
Juan 14:16
Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Recuerda las palabras de Cristo:
26        Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Juan 14:26

Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Testifica acerca de Cristo:
26        Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.

Juan 15:26

Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Guia a toda verdad:
13        Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

Juan 16:13

Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Convence al mundo de pecado:
7          Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.
8          Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

Juan 16:7-8

Reina-Valera 1960 (RVR1960)
 5) Obediencia a la palabra de Dios:
Dt. 26:17,                       Has declarado solemnemente hoy que Jehová es tu Dios, y que andarás en sus
caminos, y guardarás sus estatutos, sus mandamientos y sus decretos, y que escucharás su voz.
Jos. 1:8,                    Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche
meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
1 Sam.15:22             Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. 
                                                 
6) El Espíritu Santo como maestro:
 Lc. 12:12,      porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir.
 Jn. 14:26      Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
1 co. 2:13     lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
1 Jn.2:27       Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.

Tuesday, May 22, 2012

SABADO 26 de MAYO de 2,012


           LA AYUDA QUE CRISTO NOS DA

PARA TRIUNFAR


LECTURA: Juan 14: 12-1712

12           De cierto de cierto os digo: El que en mi cree, las obras que yo hago, el las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre
13           Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre lo haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
 14          Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo hare.
15           Si me amáis, guardad mis mandamientos.
16           Y  yo rogare al Padre, y os dará otro consolador, para que este con vosotros para siempre; 
17           el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.


VERDAD CENTRAL:
Aunque siendo débil,
el cristiano puede triunfar con la ayuda que Cristo le da.

INTRODUCCION:
Cuando el hombre escucha el ofrecimiento de creer al evangelio, muchas veces interpone excusas para no hacerlo.
Entre la gran variedad de justificaciones que el hombre argumenta un que frecuentemente se repite es aquella de no se entregan a Cristo Jesús por el temor de fracasar como cristianos y no cumplir con los mandamientos  de la palabra de Dios.
Pudiera ser que algunas personas que piensan de esta manera lo hagan con sinceridad, pues, al considerar la debilidad humana es muy fácil comprender la posibilidad de un fracaso.
Sin embargo, las personas que así piensan deberían consolarse  con el hecho de que Jesús prometió ayudarnos para vencer nuestras debilidades.   
Es verdad que los peligros del creyente son muchos; pero Jesús con su poder está dispuesto a socorrer al que desee ser fiel.
Animados con estas promesas del Señor no deberíamos dudar más de la seguridad de  que triunfaremos.
Para alcanzar esta seguridad estudiemos cuales son las promesas que Jesús nos ha dado al respecto.

1.       JESÚS PROMETIO QUE EL CREYENTE HARIA BUENAS OBRAS.
Hablando sobre las obras que identificarían al cristiano, Jesús dijo: “El que en mi cree, las obras que yo hago, él las hará también y aun mayores hará, porque yo voy al Padre” (v. 12). Al describir la vida de un cristiano, Jesús aseguro que estaría caracterizada por una reproducción de sus obras. Estas obras no solo se refieren a los hechos milagrosos que Jesús ejecutó, sino también sus  hechos de justicia de rectitud.             El cristiano es para el mundo lo que Cristo es para él.
 así como Cristo vino a ser la luz del mundo, el creyentes también  un reflejo de esa luz, es la sal de la tierra. Como puede verse atreves de estas promesas, el panorama que Jesús dibujó sobre el testimonio del creyente fue una vida llena de frutos (A) y de buenas obras; (B) él no presagió que el cristiano iría de fracaso en fracaso hasta ser derrotado espiritualmente; no, él prometió para el cristiano una vida victoriosa de significado especial. Esta promesa debería animarnos para visualizar una vida espiritual victoriosa que una vez comenzada nos conducirá hasta el triunfo final en la venida de nuestro Salvador.


2.- JESÚS PROMETIO QUE NUESTRO GRAN RECURSO PARA LA VICTORIA
ES LA ORACION.
Cristo también nos prometió que la oración nos tenía reservada grandes bendiciones de lo alto.
El dijo: “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo” (v. 13).  Es verdad que el creyente puede llegar a ser rodeado de debilidad y de flaqueza pero, en la oración puede encontrar la clave para triunfar sobre toda dificultad. En la oración se nos ofrece un triunfo seguro pues todo, todo, absolutamente todo lo que pidamos al Padre en el nombre de Jesús lo recibiremos.
Grandes son las luchas; pero, mayores son las bendiciones que se no ofrecen por la oración.
Nada hay imposible para Dios y ese poder sin límites de Dios se le ofrece al creyente por medio de la oración.
 Esta promesa es otro elemento que debe animarnos a emprender la carrera cristiana, sabiendo que en los momentos de lucha la oración es nuestra alternativa. (C).

3.-  JESUS PROMETIO QUE TRIUNFARIAMOS CON LA AYUDA DEL ESPIRITU SANTO.
Aparte de los recursos para la victoria que anteriormente mencionó el Señor, añade ahora la gran promesa del Espíritu Santo. “Yo rogaré al Padre y os dará otro consolador, para este con vosotros para siempre”( v 16). En esta promesa el Señor aseguro que al irse el no nos dejaría  en orfandad  sino que enviaría pronto al Espíritu Santo. Esta persona divina viene a llenar de manera definitiva las deficiencias  del creyente. El Espíritu Santo es nuestro firme aliado es la causa cristiana, no estamos librados a nuestras propias expensas sino que tenemos la ayuda poderosa del otro Consolador. El Espíritu intercede por  nosotros, nos sostiene, nos alienta, nos ilumina, nos guía y, en fin, nos conduce con su mano fuerte por caminos de victoria. (D).
APLICACIÓN:
Nadie debe detenerse  de seguir a Cristo al pensar a sus propias debilidades, más bien debe considerar las promesas del Señor e ir confiado en que el Buen Maestro es siempre fiel.
No confiamos en nuestra resistencia o en nuestra justicia sino que en las promesa que el mismo nos ha dado para que nuestro ánimo no decaiga.
Vamos, pues,
confiados a Jesús,
pues con EL la victoria es segura!!!!!

 


A  frutos espirituales del creyente.

 Gal  5:22-23

22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

Efesios 5:9

 (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad),

Santiago 3:17  

 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.


 B Buenas obras

Mateo 5:16

Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

 Apocalipsis 2:12-13

Y escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos dice esto:
13 Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás.

Stg.2: 17 .

Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma
C El poder de la oracion
1 Cronicas 16:11,
Buscad a Jehová y su poder;
    Buscad su rostro continuamente.
Santiago 5 :13.
 ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas.
D EL ESPIRITU SANTO mora en los creyentes.
Ezequiel 36:27
Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.
Juan 14:17
 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.

Romanos 8:9
Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.
,1 Corinitios 3:16
¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

Friday, April 13, 2012

sabado 14 de abril 21012


LA REALIDAD DEL JUICIO VENIDERO

Lectura: Juan 12:44-50  

44.- Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió; 
45.- y el que me ve, ve al que me envió. 
46.- Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas. 
47.- Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. 
48.- El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero. 
49.- Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. 
50.- Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho.  

VERDAD CENTRAL: 
HABRA UN JUICIO FINAL DE  NUESTRAS VIDAS
DONDE 
DEBEREMOS RESPONDER 
POR NUESTROS HECHOS.

INTRODUCCION:
Estando en la tierra Jesus hablo clareamente de que vendría un dia del juicio.
El enseno que en su primera venida no había venido para juzgar; sin embargo, dejo abierta la puerta para el juicio venidero.
Las mismas experiencias de la vida nos ensenan que no es posible que el malo escape de esta vida sin haber pagado por sus delitos, a veces, hasta burlándose de la justicia humana.
De igual manera se conocen casos de personas justas  que sufren males como si fueran impíos.
Estos hechos paradójicos no podrían ser explicados sino solamente por la verdad de que un dia habrá un juicio justo y final donde cada persona será juzgada de acuerdo a lo que hizo estando con vida para recibir lo que sus hechos merecieron.
De este juicio es que Jesus hizo mención en la porción de hoy.


CUERPO
1. El testimonio que Cristo nos trajo.

Cuando el Senor cumplio su   misión en la tierra hablo muy claro sobre su objetivo.
                                     El dijo:
“Yo, la luz,
he venido al mundo,
para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas”. Verso 46.

En la comparación que el Senor uso, diciendo que era la luz, encontramos una hermosa ilustración que nos ensena lo que el es para los hombres.
Asi como hay diferencia entre la luz y las tinieblas, la hay también entre Cristo y el pecado.
La  diferencia es tan marcada que no hay ninguna persona que en el dia del juicio pueda decir que no la comprendio.
Cuando tengamos que ser juzgados ante DIOS, no podremos poner la excusa de no haber comprendido el mensaje de vida.
Pues asi como la luz resplandece, Cristo brilla con tanto fulgor que solo los ciegos voluntarios no le ven.
El testimonio que el hombre ha recibido de Cristo le deja sin ninguna excusa.
Jesus es la luz que ha resplandecido en este mundo opacado por el pecado; (A).
Jesus brilla para el bien de los que creen en el.
Nadie puede equivocarse de camino si hace uso adecuado de la luz que el suministra.
Los que hemos alcanzado el final de los siglos tenemos una enorme ventaja respecto de los antiguos.
Aquellos apenas tuvieron algunas anticipaciones de lo que seria la venida del prometido; sin embargo, nosotros tenemos la realidad de las promesas de DIOS.
Si tornamos los ojos hacia Cristo, su luz penetrara en nuestro obscuro entendimiento, iluminara la senda de nuestra vida y reanimara nuestros corazones de tal manera que en el dia de la desgracia no nos abatirá ya el dolor.
Asi iluminados, podremos presentarnos confiados ante DIOS sabiendo que el que en el cree no vendrá a juicio. (B)


2. El testimonio que la Palabra de DIOS ha dado
Las buenas nuevas del evangelio de salvación es otro de los testimonios que alumbran el entendimiento del hombre.
En vista de que el dia del juicio se aproxima debemos considerar muy seriamente cual es nuestra actitud con respecto a esa palabra…
El que me rechaza, y no recibe mis palabras,
tiene quien le juzgue;
la palabra que he hablado,
ella le juzgará en el día postrero. Verso 48.

Con frases tan solemnes como las citadas el Senor advirtió sobre el hecho de que nadie puede salir impune del juicio de DIOS, después de haber  rechazado las palabras del evangelio, es la máxima revelación que DIOS ha dado al hombre.
Nunca antes DIOS manifestó tan claramente su voluntad a los hombres como lo ha hecho a través de su Palabra escrita.
Esto mismo deja sin excusa posible a los hombres de nuestro tiempo.
Todos aquellos que han oído o leído la verdad de vida y no han creído a ella, sino que la han rechazado serán juzgados severamente en el dia final. (C).
El juicio es algo que nadie puede evitar, por ello es necesario tomar la fe en DIOS como la única manera en que podremos ser guardados.
Solo la sangre de Cristo puede escondernos de la ira de DIOS que pronto se desatara en este planeta.


APLICACIÓN
DEJEMOS que la verdad de un juicio venidero ejerza en nosotros una influencia positiva en nuestras convicciones y en nuestra conducta.
Sometamos a toda hora nuestros hechos al tribunal de nuestra conciencia y no olvidemos jamas que aun de las palabras ociosas tendremos que dar cuenta si Cristo no ha perdonado nuestras faltas.
No perdamos mas el tiempo en obedecer a la Palabra de DIOS,
solo asi
aseguraremos nuestras almas
para la eternidad.







A.-CRISTO LA LUZ DEL MUNDO

Isaias 9:2  El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.(B)
Juan 1:4  En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Juan 8:12  Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo;(B) el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
Juan 12:35  Entonces Jesús les dijo: Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe a dónde va.
Efesios 5:14  Por lo cual dice:
 Despiértate, tú que duermes,
 Y levántate de los muertos,
 Y te alumbrará Cristo.
Apocalipsis 21:23  La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina,(N) y el Cordero es su lumbrera.


B.-JUSTIFICADOS POR LA FE

Gen 15:6  Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.(B)


Rom 5:1
Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;

1Co 6:11  Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

 C.- EL DIA DEL JUICIO FINAL

Mat 25:31-32  Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él,(F) entonces se sentará en su trono de gloria,(G)
 (32)  y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.


Heb 9:27  Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,


2Pe 2:9  sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;


2Pe 3:7  pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.


1Jn 4:17  En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.


Jud 1:14-15  De éstos también profetizó Enoc,(K) séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares,
 (15)  para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.